¿Qué se puede aprender de los hábitos?
De nuestro estilo de vida (hábitos) dependerá que podamos disfrutar de una mejor calidad de vida. Deberemos decidir, para adquirirlos, de si queremos o no trabajar en ello. Como sabemos, lograr algo bueno requiere un esfuerzo y sucede lo mismo con nuestra rutina y estilo de vida. A continuación escribo tres sencillos puntos a tener en cuenta para lograrlo:
1. La mente puede enfermar-nos o curarnos
Es muy poderosa. Así la actitud que tengamos frente a las situaciones diarias puede cambiar drásticamente los resultados de nuestro día, y a la larga, de nuestra vida.
Pensar positivamente es importante. Si nuestros pensamientos son continuamente negativos, nuestro sistema inmunológico se debilitará y caeremos enfermos. Recordemos que la mejor línea de defensa es que el sistema inmunológico funcione adecuadamente.
2. Hacer ejercicio moderado y de manera constante hace que aumentemos el ritmo cardiaco y esto nos sirve para oxigenar el organismo
Con el ejercicio, los nutrientes y el oxígeno llegan a células a través del flujo sanguíneo. Debemos saber que la enfermedad no progresa en un entorno bien oxigenado.
Andar a marcha rápida todos los días ·”hace milagros” ya que fortalece el corazón y mejora la circulación además de fomentar la movilidad de las articulaciones y mejorar nuestra resistencia y fortaleza. Estiramientos y paseos ayudan a eliminar del organismo las toxinas y los radicales libres (explicados en el artículo “podemos retrasar el envejecimiento de forma natural”) causantes del envejecimiento.
3. Una dieta rica en nutrientes y antioxidantes es importantísima para mantenernos óptimamente sanos
Los beneficios que aportan son muchos y variados: mejoran la memoria, dan más energía, facilitan las actitudes positivas y la sensación de bienestar. En general consigue mantener el sistema de defensa del cuerpo (sistema inmunológico) en buena forma.







