10 formas naturales para combatir la Ansiedad

Percibimos una sombra que nunca se va, una «nube negra» que nos sigue y no nos deja.

Nuestro corazón late rápido y parece querer salirse del pecho, nuestra respiración es irregular, nuestra mente está constantemente acelerada.

En resumen, sufrimos de un episodio de ansiedad.

Entonces, ¿qué debemos hacer?

Para recuperar la calma y el equilibrio, podemos centrarnos en nosotros mismos, en nuestra respiración y en nuestro cuerpo o podemos recurrir a algunos productos naturales: plantas y flores con propiedades calmantes que pueden ayudarnos a redescubrir la tranquilidad.

1. Manzanilla

Este es el producto más conocido. Cuando nos sentimos un poco ansiosos, nos apresuramos a preparar una buena infusión de manzanilla. Y a menudo nos sentimos mejor.

Esto se debe a que la planta tiene propiedades sedantes, gracias a la presencia de flavonoles. Algunos de sus componentes pueden actuar sobre los receptores del cerebro casi de la misma manera que ciertas drogas como el Valium. Además de ayudar a calmar la ansiedad, la manzanilla también se utiliza como producto natural para los trastornos gástricos y digestivos y los dolores menstruales. Según un estudio realizado por el Centro Médico de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, los pacientes que sufrían un trastorno de ansiedad generalizada y que tomaron té de manzanilla durante ocho semanas vieron cómo sus síntomas se aliviaban gradualmente.

2. Ejercicio durante… 21 minutos

Ese es el número mágico: veintiuno. Veintiún minutos para deshacerse de la ansiedad y volver a respirar por fin. Aunque se ha demostrado que el ejercicio ayuda al cuerpo a relajarse, los investigadores han descubierto ahora el tiempo que tarda nuestro cuerpo en soltarse. Después de 20 minutos de actividad física empezamos a sentir los beneficios. Para ocupar este poco tiempo, no tienes que ir necesariamente al gimnasio. Toma el camino más largo al trabajo.

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3. Té verde

El té verde es rico en un aminoácido llamado L-teanina, que tiene un efecto calmante. El beneficio es doble, porque cuanto más tranquilo estés, más podrás concentrarte en lo que estás haciendo. Según un estudio publicado en el Journal of Functional Foods, tomar 200 mg de L-teanina antes de un examen ayudó a los estudiantes universitarios propensos a la ansiedad a estar más tranquilos. También se ha demostrado que el extracto de té verde refuerza y mejora la memoria. En un experimento reciente, investigadores de la Universidad de Basilea dieron a los participantes una bebida que contenía menos de 3 gramos de extracto de té verde. Ninguno de ellos era consciente de lo que estaba bebiendo. A continuación, comprobaron su memoria a corto plazo. El té verde parecía haber «activado» literalmente sus cerebros.

4. Inspirar y espirar

Cuando se está ansioso, se tiende a respirar por la parte superior del pecho, lo que aumenta la frecuencia respiratoria, provoca hiperventilación y reduce la oxigenación de la sangre. Aprender a controlar la respiración desde la parte baja del pecho o la zona abdominal es importante para poder regular el ritmo y finalmente empezar a relajarse. Para ello, primero debemos adoptar una posición cómoda. Hay muchas técnicas de relajación: en su bestseller «Spontaneous Happiness«, Andrew Weil presenta una técnica de yoga basada en los números 4, 7 y 8. Hay que respirar profundamente y contar hasta cuatro, mantener la respiración durante siete segundos y luego soltarlo todo, lentamente, contando hasta ocho. «¿La razón por la que debemos hacer la respiración? No podemos sentir ansiedad si respiramos profundamente», escribe Health.com.

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5. Lúpulo

Se sabe que es una parte integral de la cerveza. Pero el lúpulo tiene propiedades terapéuticas que a menudo son poco conocidas. Tiene un efecto calmante en el cuerpo, aunque rara vez se toma en bebidas debido a su sabor amargo. Combinado con manzanilla o menta, el lúpulo puede ser un valioso aliado contra la ansiedad. Los preparados de lúpulo, las infusiones o las tinturas madre también pueden ser útiles contra los trastornos del sueño. Dado que es posible que se produzcan interacciones con fármacos psicotrópicos, es aconsejable que informe a su médico de su intención de probarlo.

6. Melissa

Se utiliza desde la Edad Media como producto natural contra la ansiedad y el estrés. También se conoce como hierba de limón o hierba luisa porque sus hojas desprenden un característico olor a limón cuando se frotan. Tiene propiedades sedantes y espasmolíticas y ayuda a combatir el insomnio. Puede tomarse en infusión, combinada con otras plantas, o en cápsulas o tintura, pero es mejor no excederse: algunos estudios han señalado que tomada en dosis excesivas puede aumentar la ansiedad. Por ello, es mejor empezar poco a poco.

7. Lavanda

Puede que no te guste el olor de la lavanda, pero su efecto «antiinflamatorio» en nuestro sistema emocional es innegable. Según un estudio realizado en Grecia, los pacientes que esperaban para entrar en la consulta del dentista experimentaban menos ansiedad cuando se exponían a la fragancia de la lavanda. Las propiedades sedantes también fueron confirmadas por otro estudio, realizado en Florida: los estudiantes que olieron lavanda antes de un examen tuvieron menos probabilidades de sentir ansiedad que otros durante la prueba.

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8. Valeriana

Hay algunos productos naturales que reducen la ansiedad sin dar sueño y otros que la «sedan». La valeriana entra en la segunda categoría. Es una buena ayuda contra el insomnio y los problemas relacionados con el sueño. Como no tiene un olor muy agradable, no mucha gente puede beberla en infusión y prefiere tomarla en forma de píldora. Se recomienda probarlo antes de acostarse (y nunca antes de ir a trabajar).

9. Calentar el cuerpo

¿Por qué siempre nos sentimos tan relajados después de una ducha caliente? Calentar el cuerpo reduce la tensión muscular y disminuye los niveles de ansiedad. La sensación de calor también afecta a ciertos circuitos nerviosos que regulan el estado de ánimo, incluidos los que se ocupan de la serotonina. El calentamiento mediante el ejercicio también aumenta el estado de ánimo aún más.

10. Desayunar

Si una buena mañana empieza por la mañana, es importante empezar a combatir la ansiedad nada más salir de la cama. Por lo tanto, es aconsejable tomar un desayuno abundante, evitando los alimentos demasiado ricos en azúcares, que pueden provocar ansiedad. Es mejor optar por los cereales integrales, los frutos secos y el yogur sin azúcar bajo en grasa.

 

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